lunes, 24 de diciembre de 2012

HISTORIAS SOBRE CRISTINE- POLIZÓN


Voy despertando a la vez que escribo
letras que siempre te sonaron a chino,
y van nadando en aguas tintas
las sonrisas de tu boca en mi camino.

Ordenando los motivos disfrazados
que hicieron su carnaval,
separando la delgada línea roja
entre nuestro bien y nuestro mal.

En tan pocos días nos ahogamos,
caímos en las trampas sin cifrar
que sólo la experiencia trae entre manos
y se atreve a navegar.

Pero, puedo decir que una vez,
fui de tu barco el polizón,
que con el tiempo le azotan las tormentas
cargadas con los rayos de tus ojos,
dejando marca entre mis sueños
con el nombre de tus besos.

Sentados en tierra firme,
quizá podemos afirmar,
que anclarnos en distintos puertos
fue lo mejor para los dos…
O quizá no.

Hoy, yo voy de bar en bar,
y cada vez que hablo de ti
me sabes a tequila y sal…
Tú, muñequita de trapo,
con corazón de medio limón
y zapatos de cristal.

El pasado es tan borroso
que es mejor no desandar,
ya lo ves, nos volvemos perezosos
con tal de no pensar
en qué pasaría si nosotros
no hubiéramos perdido el norte
antes de empezar a navegar.

Al menos,  puedo decir que una vez,
fui de tu barco el polizón,
que con el tiempo le azotan las tormentas
cargadas con los rayos de tus ojos,
dejando marca entre mis sueños
con el nombre de tus besos.

Gioseer


1 comentario:

  1. A veces duelen las historias que terminan antes de empezar, pero quizás sería peor que hubieran empezado alguna vez.

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